miércoles, 22 de diciembre de 2010

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JOSE VASCONCELOS CALDERON
BIOGRAFIA



foto del Lic. Jose VasconcelosDon José Vasconcelos Calderón, nació en el Estado de Oaxaca el 28 de febrero de 1882. Hizo estudios de derecho en la Universidad Nacional obteniendo el titulo de abogado. En 1908 se unió al movimiento revolucionario de Francisco I. Madero, opuesto a la dictadura del general Porfirio Díaz.
Al triunfo de la revolución mexicana fué nombrado Rector de la Universidad Nacional en 1920. Poco después ocupó el cargo de Secretario de Educación del Gobierno Federal, desde donde emprendió una basta reforma del Sistema Educativo Nacional y le dio un fuerte impulso a la cultura nacional rescatando sus valores populares y sociales.
Despues de 1924 paso a la oposición y presento su candidatura primero a la gubernatura del Estado de Oaxaca y mas tarde a la presidencia de la Republica. En ambos procesos se vió afectado por prácticas antidemocráticas.
escritor prolífico en la primera parte de su vida cultivó el ensayo historico y filosofico. Después de las elecciones presidenciales de 1929, redactó y publicó cuatro libros que son su crónica autobiográfica: "Ulises Criollo", "La tormenta", "El Proconsulado" y "La Flama". Estuvó desterrado de México y regresó en 1940 para ser Director de la Biblioteca Nacional.

Antes de morir en la ciudad de México el 30 de junio de 1959, público sus últimas obras: "Lógica Orgánica" y "Todología". Don José Vasconcelos es, sin duda alguna, uno de los intelectuales más importantes de México.
El rey Pakal
Pakal fue un rey maya y su lápida de piedra es otra de las piezas que se presentan como indicio de que seres extraterrestres deben haber visitado la Tierra en la antigüedad. La razón es que la posición de la imagen de Pakal en su lápida sugiere que se encuentra dentro de algún tipo de módulo espacial, con el cual ascenderá hacia el cielo.

Una de las piezas más significativas de la ciudad maya de Palenque, en el estado de Chiapas, México, es la tumba del rey Pakal. Ésta fue descubierta en 1952 por Alberto Ruz Lhuillier en el interior del Templo de las Inscripciones. Pakal murió el 31 de agosto del 683 d.C., a los 80 años de edad. Ascendió al trono en el 615, a los 12 años, y gobernó sesenta y ocho. Durante su largo reinado convirtió a Palenque en la ciudad más importante de finales del Clásico (250 - 900 d.C.). Ya mayor, sintiendo cercana la muerte, inició la construcción de su templo funerario hacia el 675.

Como la cripta es más grande que la entrada a la misma, los especialistas consideran que fue construida antes que se hiciera la pirámide. El cadáver de Pakal descanzó en un sarcófago de piedra caliza con silueta de cuerpo humano que fue sellado con una lápida de 3,8 por 2,2 metros. Una vez completados los ritos funerarios y sellada también la cámara, se colocaron cinco o seis víctimas sacrificiales en un pequeño recinto delante de la puerta cubierta de yeso. La escalera que conduce por el interior de la pirámide hasta la tumba, fue rellenada con cascajo y ofrendas de jade, cerámica y conchas. También se colocó un respiradero de piedra, o "psicoducto", que sube por las escaleras hasta el piso superior del templo. Según la investigadora Linda Schele, los mayas consideraban que el ducto permitía a una mitológica serpiente el paso desde la tumba hacia el mundo de los vivos.


La interpretación oficial es: La escena representada sobre la lápida que cubre el sarcófago representa el instante de la muerte de Pakal y su caída al Inframundo. Todo el evento está enmarcado por una franja celeste, con kin (día, sol) en la parte superior derecha o noreste y akbaal (noche, oscuridad) en el extremo izquierdo o noroeste. El paso de Pakal de la vida a la muerte es representado con el movimiento del sol de este a oeste. El fondo de la escena está lleno de signos —conchas, abalorios de jade y otros— que se encuentran sobre volutas de sangre.

En la parte inferior se simbolizan las fauces abiertas del Inframundo. El esqueleto de dos dragones, unidos por la mandíbula inferior, integran el recipiente en forma de "U" que representa la entrada al mundo de los muertos. Sus labios se curvan hacia adentro, como si estuvieran por cerrarse sobre el cuerpo en caída de Pakal. De ahí arranca el Árbol del Mundo, centro del Universo. Un Pájaro Celestial, símbolo del reino celeste, se halla sobre la copa del árbol.

El Árbol del Mundo está marcado especialmente como una entidad sagrada: los signos te (árbol) confirman que es una ceiba. Los signos nen (espejo) lo señalan como algo brillante y poderoso. Una enorme figura del Dios C, símbolo de la sangre y lo sagrado, está inserta en la base del tronco y unida al cuerpo de Pakal. Los extremos de las ramas son los recipientes de la sangría del sacrificio; los dragones de narices cuadradas que salen de aquéllos están rodeados de cilindros y abalorios de jade, lo que los distingue como especialmente sagrados. Cubiertos de joyas, estos dragones contrastan con los dragones esqueléticos que tienen debajo. Los de arriba representan al Cielo, el más sagrado de los tres niveles del cosmos maya; los otros al Inframundo, al que cae Pakal.

Las ramas del Árbol del Mundo son recorridas por una serpiente bicéfala en barra, símbolo maya de la realeza. El cuerpo está hecho de segmentos de jade, lo que de nuevo les da especial valor. Las cabezas que hay a cada extremo de la barra corresponden, rasgo por rasgo, a los de los dragones esqueléticos de las fauces del Inframundo. De éstos salen, al oeste, el Dios K (oscuridad), y al este el Dios Bufón (luz).

Mientras cae por el Árbol del Mundo, Pakal se asienta sobre un monstruo solar. Éste aparece en un estado de transición entre la vida y la muerte: es esquelético de la boca para abajo, pero sus ojos tienen las pupilas dilatadas de los seres vivos. En la vida real, el sol entra en ese estado de transición al amanecer y al ocaso. Aquí, sin embargo, el emblema del monstruo solar contiene un cimi, o signo de la muerte, lo que especifica que la imagen marca la "muerte del sol" o puesta del sol. El astro, situado en el horizonte, está listo para zambullirse en el Inframundo... y llevará consigo al rey difunto.

Pakal parece tambalearse sobre la cabeza del monstruo solar en una posición irregular. Esta extravagancia señala que también él está en transición de la vida a la muerte. Se desprende de su taparrabo y de las pesadas cuentas de su collar (tiene una parte delantera y otra dorsal), que flota escapándosele del cuerpo; va con las rodillas flexionadas, las manos relajadas, el rostro bien compuesto: no cae aterrado, porque espera vencer a la muerte. Un hueso prendido de su nariz significa que incluso en la muerte lleva consigo la simiente del renacimiento. En maya, los vocablos "hueso" y "semilla grande" son homófonos; así pues, el hueso es la semilla de la resurrección de Pakal. Finalmente, Pakal cae como deidad: su frente está penetrada por el cuchillo del dios K. El rey fue dios durante su vida y es dios al caer en la muerte.
 

netzaHUaLCoyOTl

Netzahualcóyotl (14021472) (náhuatl:Nezahual.cóyō.tl 'coyote hambriento') fue el monarca (tlatoani) de la ciudad-estado de Tetzcuco en el México Antiguo. Nació el 28 de abril (según otras fuentes, el 4 de febrero) de 1402 en Texcoco (actualmente un municipio del Estado de México) en la actual República Mexicana y murió en 1472. Era hijo del sexto señor de los chichimecas, Ixtlilxóchitl, cuyo nombre significa 'flor oscura' (īxtlīl- 'oscuro, negro', xōchitl 'flor') señor de la ciudad de Texcoco, y de la princesa mexica Matlalcihuatzin, hija del tlatoani azteca Huitzilíhuitl, segundo señor de Tenochtitlan. Al nacer, le fue asignado el nombre de Acolmiztli (náhuatl: Acōlmiztli, «felino fuerte» )?, pero las tristes circunstancias que rodearon su adolescencia hicieron que se cambiara el nombre por el de Nezahualcóyotl que significa «coyote que ayuna o coyote hambriento», entendiéndose el ayuno como una forma de sacrificio.
A principios del siglo XV el mayor centro de poder en la cuenca de México era Azcapotzalco, capital de los tepanecas. El señorío tepaneca bajo Tezozómoc tenía tintes tiránicos, y después de un relativo fracaso militar, mediante una conspiración palaciega logró expulsar de Texcoco y eventualmente, dar muerte a Ixtlixóchitl, padre de Nezahualcóyotl. Tiempo después éste tuvo la oportunidad de participar en una alianza con los mexicas, que además de vengar la muerte de su padre, logró derruir el poder tepaneca.
Una vez que recuperó el trono, Nezahualcóyotl gobernó Texcoco con valor y sabiduría. Asimismo, ganó reputación de sabio y obtuvo una justa fama como poeta. Su amplia formación intelectual se traducía en una elevada sensibilidad estética y un gran amor por la naturaleza, que quedaron reflejados no sólo en la arquitectura de la ciudad, sino también en sus manifestaciones poéticas y filosóficas. Nezahualcóyotl llegó a construir un jardín botánico adornado con hermosas pozas de agua y acueductos en Tetzcotzingo, donde eran habituales las reuniones de poetas e intelectuales. Algunos historiadores han manifestado que aun cuando los acolhuas profesaban el politeísmo, él comenzó a desarrollar la idea de un dios único, al cual llama Tloquenahuaque. Varios de sus versos se encuentran actualmente plasmados en los muros del Museo Nacional de Antropología en la Ciudad de México.Texcoco o la guerra chichimeca
Desde su infancia y durante su adolescencia, Nezahualcóyotl recibió una educación muy completa correspondiente a su linaje. Estudió primero en el palacio con tutores designados por su padre, y más tarde en el calmecac, escuela de estudios superiores donde asistían los jóvenes de las clases privilegiadas y gobernantes. De esta forma aprendió la escritura; los ritos y tradiciones ancestrales de sus antepasados chichimecas-toltecas; la historia, las enseñanzas y las doctrinas heredadas por los mexicas y acolhuacanos venidos del norte y las artes de la guerra y la política, que lo prepararían para gobernar a su pueblo.
Aunque Nezahualcóyotl era heredero nato del reino de Texcoco, no vivía como un príncipe rodeado de lujos y comodidades, pues en esos años su padre enfrentaba el asedio de los tepanecas de Azcapotzalco, cuyo belicoso rey, Tezozomoc, ya había conquistado Tenayuca y Culhuacán, y ambicionaba extender su imperio hacia la región norte del gran lago. La intención de Tezozomoc era asesinar al rey Ixtlilxóchitl y a toda su familia para poder apoderarse del trono de Texcoco. Para entonces, el reino texcocano se encontraba debilitado, no contaba con aliados comprometidos, ni tenía las suficientes armas ni el ejército necesario para sostener una guerra y repeler la invasión.
En 1418, los tepanecas sitiaron la ciudad de Texcoco durante 30 días. Bajo la amenaza de muerte lanzada por Tezozomoc, el rey Ixtlilxóchitl de 54 años, errante y furtivo, tuvo que abandonar su palacio. Mientras las huestes de Tezozómoc rastreaban los alrededores de la ciudad para encontrar al rey y príncipe texcocanos, éstos se refugiaron en las cuevas de Cualhyacac y Tzinacanoztoc, rodeados de unos pocos leales. No pudiendo ocultarse allí por mucho tiempo, Ixtlilxóchitl ordenó a su hijo que se adentrara en el bosque, mientras él y unos pocos hombres trataban de detener sin éxito el avance de sus captores. Sin embargo, éstos anticiparon su ataque y lo sorprendieron en el bosque. El príncipe Nezahualcóyotl, oculto entre las ramas de un árbol, fue testigo de cómo su padre luchó hasta caer abatido por las lanzas tepanecas.
Luego de presenciar el asesinato de su padre, Nezahualcóyotl, de apenas 16 años, logró escapar y huyó. Antes había pedido a sus partidarios que cesaran la resistencia y que, por el momento, se sometieran a la tiranía de Tezozomoc, mientras él buscaba el apoyo de otros pueblos y encontraba el modo de liberarlos. Una vez que Tezozomoc se apoderó completamente de la ciudad, ordenó la captura de Nezahualcóyotl y ofreció una recompensa para quien se lo entregara vivo o muerto; sabía que el legítimo príncipe heredero representaba un peligro pues intentaría liberar a su reino.
A partir de entonces y durante los siguientes dos años, Nezahualcóyotl enfrentó los momentos más duros y amargos de su vida, en los que tuvo que hacer acopio de valor, cautela y astucia, para poder eludir el acoso y las asechanzas de sus perseguidores. Clandestinamente, recorrió varios poblados con el fin de conseguir aliados y mantenerse informado de los planes del rey usurpador.
Un tiempo se mantuvo encubierto en Tlaxcala, donde pudo pasar inadvertido disfrazado de campesino. De ahí se trasladó a Chalco y se incorporó como soldado al ejército de los chalcas, pero fue descubierto y encerrado en una jaula. Toteotzintecuhtli, el soberano de esa ciudad, lo condenó a muerte para congraciarse con el tirano Tezozomoc. Sin embargo, Quetzalmacatzin, hermano del gobernante chalca, se compadeció de Nezahualcóyotl y lo ayudó a escapar, cambiando sus ropas y ocupando su lugar en la jaula. Nezahualcóyotl pudo salir de Chalco y regresar a Tlaxcala sin ser reconocido; mientras tanto, su protector fue ejecutado en su lugar, acusado de traición.
Es hasta 1420 cuando concluye ese periodo errante, luego de que las tías de Nezahualcoyotl, hermanas de su madre y esposas de los gobernantes de Tenochtitlan y Tlatelolco, solicitaron al rey tepaneca el perdón para su joven sobrino. A pesar de su recelo y suspicacia, Tezozomoc consintió que Nezahualcoyotl viviera en Tenochtitlan, ciudad donde el príncipe sin trono fue afectuosamente recibido.
Durante los siguientes ocho años, gracias a la hospitalidad de su familia materna, Nezahualcoyotl pudo continuar con su educación y adiestramiento militar, lo cual le permitió convertirse rápidamente en un apuesto guerrero; de igual modo cultivó su vocación por las artes y las ciencias. En esos años, Tezozomoc le otorgó un palacio en Texcoco y le autorizó a viajar entre las dos ciudades. Sin embargo, Nezahualcóyotl no había olvidado los sucesos que provocaron su exilio. Como una pesadilla recurrente, recordaba las imágenes del asesinato de su padre y aún palpitaba en su interior todo el sufrimiento que él y su familia habían vivido. Decidido a recuperar su trono, cada amanecer planeaba la estrategia para cumplir su objetivo. No era un deseo de venganza ni de ambición lo que lo motivaba, sino un anhelo de justicia. Se sabía predestinado a cumplir una heroica misión: liberar a su pueblo del indigno yugo tepaneca.
Para entonces, el viejo Tezozomoc, debilitado y gravemente enfermo, sospechaba de las intenciones de Nezahualcóyotl y, casi al borde de la muerte, encomendó a sus tres hijos Maxtla, Teyatzin y Tlatoca Tlitzpaltzin asesinar al príncipe destronado.
Nezahualcoyotl, al tanto de los malévolos planes de sus enemigos, se refugió en Tenochtitlan bajo la protección de su tío, el rey Chimalpopoca. Un año después sobrevino la muerte de Tezozomoc, y Maxtla ocupó su lugar como soberano de Azcapotzalco. Aunque conocía el propósito de asesinarlo, Nezahualcoyotl asistió al funeral del patriarca tepaneca. Ambicioso y traicionero, el heredero de Tezozomoc no estaba dispuesto a ceder el trono de Texcoco a Nezahualcóyotl, y decidió hacer prisionero a Chimalpopoca como represalia contra éste por haber ayudado a su enemigo; al mismo tiempo, envió a un grupo de mercenarios para buscar y ejecutar al temerario príncipe.
Nezahualcóyotl, desafiando el peligro, llegó a Azcapotzalco para interceder por la libertad de Chimalpopoca. Maxtla fingió ser benevolente, pero trató de asesinarlo a traición. Nezahualcóyotl consiguió salir ileso y escapó hacia Texcoco. Entonces Maxtla preparó una nueva trampa para eliminarlo. Convenció a Yancuiltzin, hijo natural del padre de Nezahualcóyotl, para que invitara a su medio hermano a un banquete y una vez que estuviera solo en su casa lo matara. Sin embargo, Nezahualcóyotl es advertido del siniestro plan por un amigo y, para librarse de la muerte, dispuso que un labriego se hiciera pasar por él para asistir al banquete de Yancuiltzin. Allí, el supuesto Nezahualcóyotl es decapitado y su cabeza fue entregada como trofeo a Maxtla, quien creía que al fin había acabado con el invencible príncipe. Sin embargo, no tardó en enterarse de que Nezahualcóyotl aún estaba vivo. Enfurecido, Maxtla dio órdenes a sus principales capitanes para que se dirigieran a Texcoco en busca de Nezahualcóyotl y lo aniquilaran sin piedad.
De nuevo, el príncipe texcocano tuvo que huir de una feroz persecución. En múltiples ocasiones logró salir indemne de las emboscadas ordenadas por Maxtla. Éste, al no poder dar alcance a su escurridizo oponente, descargó su venganza contra Chimalpopoca y alevosamente lo asesinó, lo cual daría un drástico giro en favor de Nezahualcóyotl, pues los mexicas, indignados, decidieron romper su alianza con Azcapotzalco y nombraron a Izcóatl como su nuevo rey. Esto acarreó que Tenochtitlan fuera sitiada por Maxtla.
Entre tanto, con gran habilidad diplomática, Nezahualcóyotl consiguió atraerse los favores de otras ciudades descontentas con la tiranía tepaneca y organizó un frente común, cuyo peso principal recayó en los tlaxcaltecas y los huejotzincas. El formidable ejército aliado alcanzó victorias en Otumba y Acolman antes de tomar Texcoco en 1429.
En seguida Nezahualcóyotl dedicó sus esfuerzos a liberar México y Tlatelolco. En una cruenta batalla, destruyó Azcapotzalco después de un sitio de ciento catorce días. Maxtla murió a manos de Nezahualcóyotl, quien, dispuesto a inaugurar una época de esplendor en el Valle de México, consiguió sellar un pacto confederal con Itzcóatl, de Tenochtitlan y Totoquiyauhtzin, señor de Tlacopan, pacto conocido como la Ēxcān Tlahtolōyān.
Cuando en 1472 falleció Nezahualcóyotl, subió al trono su hijo Nezahualpilli, quien gobernó la ciudad hasta el año 1516, continuando la política expansiva emprendida por su antecesor.
 Hitos de su gobierno
El gobierno de Nezahualcóyotl no sólo representó un modelo de gobierno y administración, el rey también emprendió extraordinarios proyectos de construcción y arquitectura en Texcoco y Tenochtitlan (no Tenochtitlán). Tuvo especial interés por las obras de servicio y ornato, por lo que edificó presas, acueductos, palacios, templos, monumentos, calzadas y jardines. Gracias a su visión estética, buscó armonizar los requerimientos de los sistemas urbanos con las condiciones naturales del medio ambiente. Además de dirigir la urbanización de su reino, hizo edificar más de cuatrocientas casas y palacetes para los señores y caballeros de su corte, cada uno de acuerdo con el rango y los méritos de su habitante. Entre las grandes obras realizadas por Nezahualcóyotl se encuentra el Templo Mayor de Texcoco que estaba dedicado a Huitzilopochtli y a Tláloc, a cuya terraza superior se ascendía a través de 160 escalones. Motivado por su amor por la naturaleza, en los bosques de Tezcutzingo y Chapultepec, sus lugares de recreación preferidos, preservó los manantiales y los árboles, condujo el agua por los montes, introdujo el riego, talló estanques y albercas en las formaciones rocosas, plantó flores, propagó variadas especies animales y ordenó la construcción de un zoológico y un jardín botánico. Asimismo destacan los famosos jardines de su soberbio palacio, así como el portentoso acueducto erigido en el bosque de Chapultepec para abastecer de agua potable a Tenochtitlan. Pero lo que es más extraordinario, a solicitud de su homólogo y aliado Moctezuma I el grande, también concibió y realizó un dique de piedra y madera (que los españoles llamaron "el gran albarradón") que sirvió como defensa contra las inundaciones que afectaban a esa ciudad, y que además impedía que se mezclaran el agua salada y el agua dulce del gra
 Homenajes
Para honrar la memoria de este ilustre monarca prehispánico, se le ha dedicado una fuente en el Castillo de Chapultepec, diseñada por el artista Luis Ortiz Monasterio, además de bautizar con su nombre un municipio y una ciudad del Estado de México.
Igualmente en la Universidad Nacional Autónoma de México se erigió una sala de conciertos con su nombre.
Su imagen aparece en los billetes de 100 pesos mexicanos, acompañado de uno de sus poemas más conocidos.

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samueL raMOz

Samuel Ramos
(Zitácuaro, 1897 - México, 1959) Filósofo mexicano. Se doctoró en filosofía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y posteriormente fue profesor de estética y de historia de la filosofía en la Facultad de Filosofía de esta misma universidad, de la que llegaría a ser director. Fue además miembro del Colegio Nacional, una de las principales instituciones culturales mexicanas.
Discípulo de Antonio Caso, su pensamiento está fuertemente influido por la filosofía de los valores y por la de Ortega y Gasset. Formó parte del grupo llamado "Hiperion", y dio también inicio a un movimiento que tiene por objeto la investigación del "alma mexicana", y la vuelta a los valores autóctonos.
Después de constatar el complejo de inferioridad del alma mexicana, fruto de la conquista española, y manifestado en un desprecio colectivo por lo propio que ha impedido su normal desarrollo, pretende llegar a poner en su sitio los diversos valores, dando prioridad al valor primero: la personalidad. Tal “personalidad” no debe entenderse como algo dado, sino que siempre se encuentra en movimiento constante hacia su propia realización. Para Ramos, la personalidad es uno de los elementos ontológicos esenciales de la existencia humana.
Entre sus principales trabajos sobresale El perfil del hombre y la cultura en México (1934), en el que intentó abordar un profundo análisis de la personalidad nacional de su país y pretendió explicar el sentimiento de inferioridad generalizado que se esconde tras múltiples máscaras. Su preocupación por lo mexicano le llevó a adoptar posiciones regeneradoras, que recogió en Hacia un nuevo humanismo (1940), donde exponía la necesidad de hacer frente a la deshumanización inherente al mundo contemporáneo.
Otras de sus obras significativas fueron Más allá de la moral de Kant (1938), Historia de la filosofía en México (1943), Filosofía de la vida artística (1950), El problema del a priori y la experiencia (1955) y Nuevo ensayo sobre Diego Rivera (1959

fiLOzOFia AztEcA

la  Filosofía azteca, pues en sus planteamientos abarcan toda una concepción mágico-racional de lo divino y de lo abstracto. También de los causales que marcan el devenir en la Naturaleza (Metafísica), de los problemas del hombre en el conocimiento ultérrimo de lo real (Teoría del Conocimiento), de cuáles son los valores y elementos que configuran al hombre como tal y que promueven el encuentro con uno mismo (Antropología y Filosofía Moral), etc.
Su concepción de la Divinidad es muy parecida a la de casi todas las antiguas civilizaciones: hay una deidad que rige sus trabajos, su mística: Huitzilopochtli. Según sus tradiciones, desde las lejanas tierras de Atzlán, sus sacerdotes habrían trasladado la estatua de este Dios, en un peregrinar de más de 150 años. Es el Dios de la Guerra Florida, de la actividad continua, de la victoria que hace florecer el Alma, y de la expansión exterior que procura la conquista de los pueblos que los rodean. Representa al Sol y también al Dios Marte romano. Su divisa, dice Sahagún, es la de un dragón que expulsa fuego por la boca. También se le representa como un colibrí (símbolo del alma) que eleva su vuelo hasta fundirse en la luz de la atmósfera solar. Pero además de esta Divinidad de «Estado», existe toda una concepción filosófica y cosmogónica de un Principio-Uno que gesta todas las cosas, de tradiciones recogidas por los toltecas y que entregaron a los aztecas al ser conquistados por ellos.
Otro concepto de gran profundidad es el de la primera luz (Ceipal) que gesta todas las cosas.
Este Dios es Tloque Nahuaque o Ipalnemohuani. Se le llama Señor (Tlacatle), Dios de la inmediata proximidad (Tloque Nahuaque, dueño de la cercanía –tloc– y del anillo inmenso que circunda al mundo –nahuac–), «Aquel por el que todo vive» (Ipalnemohuani), Noche y Viento (pues como Dios Supremo es invisible como la noche e impalpable como el viento), «El que se forja a sí mismo con el pensamiento» (Moyocoyatzin).
Como todo en la Naturaleza se manifiesta en relación con su opuesto, y la mente humana no puede concebir el uno sin el dos, fue llamado Ometeotl, Dios de la dualidad, que se desdobla en un principio masculino, Ometecutli (Señor Dos), y otro femenino Omecihuatl (Señora Dos), Padre y Madre de todos los seres vivos, que viven en el lugar de la dualidad, el «sitio de nueve divisiones» (los nueve planos de conciencia que dividen la existencia manifestada).
Su pensamiento filosófico está impregnado de poesía y misticismo. Piensan que todos los caminos del hombre se hallan en el seno de lo divino, incluso este lugar, dicen, de corrupción y de tristeza, la Tierra.
Dos son los Dioses que marcan con su vida y hazañas los trabajos que debe realizar el alma para asemejarse más a lo divino, y no volver más a esta tierra:
Huitzilopochtli es la senda de la Guerra mágica, de la Conquista interior. Quetzalcoatl (Serpiente emplumada) es la senda de la Sabiduría y de la purificación del alma.
Huitzilopochtli nace en la Montaña de la Serpiente. Es engendrado por una pluma blanca o una piedra preciosa depositada en el seno de Coatlicue (la de falda de serpientes). Nada más nacer es acosado por sus familiares enemigos, en número de 400 –referencias a la multiplicidad y a la materia, representada generalmente con el número 4–, a los que debe vencer con armas mágicas, dispersar y destruir, incorporando a sus atavíos las armas de los vencidos. Finalmente se yergue victorioso sobre la Montaña de la Serpiente y allí proclama su culto. Representa al Hombre que debe vencerse a sí mismo y superar los múltiples enemigos interiores que tratan de arrebatarle su conciencia y su condición divina.
Quetzalcoatl es un mítico rey de Tula, que en una legendaria Edad de Oro gobernaba con justicia a sus súbditos desde el interior de su palacio templo con columnas de serpiente. «Nunca se le veía en público, sino que vivía en silencio en las sombras de su templo». Pero un día el mago Tezcatlipoca, con un espejo de doble faz, le hechizó. Le hizo ver en este espejo mágico su reflejo material o su doble femenino (Quetzalpetatl, la mariposa de plumas multicolor), de la que se enamoró y con la que mantuvo relaciones sexuales después de embriagarse. Perdida la inocencia, debe trabajosamente convertirla en pureza mediante una serie de trabajos, que incluyen el descenso a los Infiernos y la recuperación de tradiciones mágicas del pasado. Finalmente, se inmola en una pira levantada con sus propias manos y su alma se convierte en la estrella Venus, «el precioso gemelo de la Tierra».
Como la serpiente abandona sus pieles viejas, este héroe-dios nos habla del sendero por el que el hombre, despojándose de todas las impurezas materiales que se le han agregado, vuelve a recuperar su sabiduría primera y luminosa.
Para los aztecas la búsqueda de la verdad, no es simplemente la búsqueda de imágenes mentales que se puedan parecer más o menos a lo real, sino la búsqueda del Ser, de la raíz última, de aquello que otorga la estabilidad. La palabra «verdad» en nahuatl (neltiliztli) tiene la misma etimología que «raíz» o «fundamento».
Según los sabios aztecas, el hombre es la encarnación de una partícula del Espíritu Celeste. El Alma del hombre proviene del Sol y a él ha de volver tras numerosas encarnaciones y pruebas. Por eso al Sol se le llama «el rey de los que vuelven». Su casa es el firmamento y está rodeada de turquesas y de plumas de quetzal de las almas que han regresado a su estado inicial de Unidad.
El hombre en esta tierra es como un «espejismo», como la imagen fugaz de un sueño. Está atrapado en una cárcel de carne y sangre que le impide un conocimiento pleno de la verdad. Dicen sus poetas: «Nadie, nadie, nadie de verdad vive en la tierra». Pues la vida en la tierra es como un sueño del que despertamos con la muerte.
Sí, de un modo más bello y pedagógico que nuestros filósofos nihilistas, muestran la existencia terrestre como algo frágil, perecedero. La vida en la tierra nunca es plena; es, sin embargo, el lugar de prueba, el lugar de aprendizaje y planificación

filoZOFiA mayA

La filosofía maya es la huella de una cosmogonía que no situó jamás al ser humano en el centro –ni en la periferia– de las construcciones de la naturaleza del Universo, pero lo consideró capaz de descifrar esa arquitectura para acomodar su vida –su cultura, su civilización– a los ritmos de la existencia.
Confundimos espiritualidad con religión, y religión con guerra entre confesiones que enarbolan la apolillada bandera de la razón concreta aplicada a lo inconcretable. Y cuando nada explica, hablamos de esoterismo: que es aquello aprendido para no hablarlo. Por eso a veces decimos –orgullosos del positivismo agusanado y agónico– que "el sentimiento espiritual y mística maya es el núcleo esotérico donde gravitan todas las actividades de su cultura y civilización".
Nada más lejos de la verdad, aunque millares hoy busquen en profecías y cuentos el consuelo ante la destrucción de su propia ideología de dominación de la naturaleza y congéneres. Esas ciudades vacías hundidas en las selvas del Yucatán, sus monumentos, templos, inscripciones y su misma soledad plantean no el desafío de descifrar el pasado, sino la aventura de asomarse al porvenir.
Tres veces– pensaban los mayas– fue ocupada la Tierra: la primera por seres elementales, la segunda por un pueblo oscuro y extraño, la tercera por nosotros, los humanos. Nunca dijeron que no habría una cuarta población; sostuvieron, al contrario, que se trataba de interpretaciones para explicar flujos energéticos y realidades matemáticas.
La filosofía maya no es un conjunto de apotegmas ni un sistema de creencias: es el resultado de un cálculo matemático –el más sofisticado– para situar al ser humano en un lugar del Universo y conferirle un sentido solidario de responsabilidad solidaria ante as fuerzas cósmicas que son realidad que lo superan.
Este curso introductorio a la filosofía de los antiguos mayas es, en realidad, un buen principio para pensar en lo que espera a nuestra civilización. Los mayas buscaron explicrse, no la destrucción del género humano, sino su exaltación, ya que el amor hacia uno de nuestros semejantes, es el amor a uno mismo y por extensión, amor al Hunab K'u, el Ser Absoluto

jueves, 9 de diciembre de 2010

FILOSOFIA GRIEGA

Media bufferLa filosofía griega es un periodo de la historia de la filosofía comprendido aproximadamente,entre el surgimiento de la filosofía occidental en el periodo presocrático (siglo VI a. C.) y la filosofía helenística, que finalizaría, según la fecha convencionalmente aceptada, en el año 30 a. C.. En ocasiones se denomina filosofía clásica o filosofía antigua, si bien ese período podría incluir también el pensamiento romano.
Presocraticos:La filosofía griega surgió a partir de las primeras reflexiones de los presocráticos, centradas en la naturaleza, teniendo como base el pensamiento racional o logos. El objetivo de los filósofos presocráticos era encontrar el arjé, o elemento primero de todas las cosas, origen, sustrato y causa de la realidad o cosmos. La búsqueda de una sustancia permanente frente al cambio, de la esencia frente a la apariencia, de lo universal frente a lo particular será lo que sentaría las bases de las posteriores explicaciones filosóficas.Los primeros filósofos de este período fueron monistas, en tantos buscaban un único principio o fundamento material de la realidad. Para Tales de Mileto, el primer filósofo según Aristóteles, el agua era esta "materia primordial", basado en el descubrimiento de fósiles de animales marinos tierra adentroy en que el agua es fundamental para la nutrición y el crecimiento de cualquier ser vivoAnaximandro, por su parte, consideró que era lo ilimitado o indeterminado (ápeiron), a partir de lo cual se van produciendo los opuestos de la naturaleza (en primer lugar lo frío y lo caliente),mientras que para Anaxímenes la materia primordial era el aire,un principio neutral como el ápeiron pero sin carecer de propiedades.
Por otra parte, Pitágoras sostuvo la tesis de que "todas las cosas son números", lo que significa que la esencia y estructura de todas las cosas puede ser determinada encontrando las relaciones numéricas que expresan.Pitágoras se inscribió además en la tradición ófica y sostuvo la novedosa idea de la inmortalidad del alma y de la posibilidad de la transmigración del alma humana después de su muerte a otras formas animales.
Dos grandes presocráticos, iniciadores de la tradición metafísica occidental, fueron Heráclito y Parménides. Heráclito dio cuenta del devenir sensible del universo y postuló la razón (Logos) como principio regulador de este devenir, por cuanto unifica los opuestos. La realidad está en perpetuo cambio, cada opuesto tiende hacia su contrario, en un proceso con orden y medida, según el Logos. Al modo de sus predecesores, concibió al fuego "siempre vivo" como principio o fundamento del universo, aunque entendiéndolo como una imagen del perpetuo devenir, más que como elemento material constitutivo de todas las cosas.
Por el contrario, para Parménides la realidad es una e inmutable. Existe el Ser, mientras que no existe el no-ser. Establecido esto, el cambio o devenir resulta imposible si no existe el no-Ser (cuya imposibilidad es lógica).Sus argumentos a favor de esta tesis fueron retomados por Platón para justificar su división de la realidad en dos ámbitos: el ámbito ilusorio del cambio y el ámbito real de la permanencia. También Aristóteles rescatará de sus argumentos los tres principios fundamentales de la lógica, el arte de los razonamientos. Parménides entendía la razón como la facultad humana de pensar o razonar medio para descubrir las propiedades esenciales del Ser (que es uno, inmutable, indivisible, increado, imperecedero, homogéneo), a diferencia de Heráclito que la concebía como orden del universo. Si este último se valía de los sentidos para afirmar cómo es la realidad, para Parménides confiar en ellos nos conduce por la vía del engaño y del error, la vía de la opinión (doxa).Lo que verdaderamente es (el Ser) y cómo es, sólo nos puede ser revelado por medio de la razón.
Posteriormente, algunos filósofos comenzaron a buscar más de un fundamento de la realidad.Entre estos filósofos pluralistas se destacó Empédocles. Éste fundó la doctrina de los cuatro elementos, que perdurará en la filosofía de la naturaleza hasta el siglo XVIII: agua, fuego, tierra y aire, a partir de los cuales los principios movientes "amor" y "odio" componen todas las cosas. El pluralista Anaxágoras, por su parte, sostuvo que todo está compuesto de diminutas partes (homeomerías), ordenadas por una inteligencia (Nôus).
Los atomistas constituyeron la escuela pluralista más importante, con gran influencia en la física post-aristotélica. Sus fundadores, Leucipo y Demócrito, concibieron la realidad compuesta de dos tipos de espacios: uno vacío y una lleno (la materia). Este último está compuesto de átomos, que, como su nombre lo indica, son partículas indivisibles. Todas las cosas visibles están compuestas de átomos unidos entre sí debido a sus distintas formas (esferas o garfios). Pero estas uniones no se producen sino al chocar según movimientos azarosos en el espacio vacío.

Socrates:fundador de la filosofía ática, nació hacia el año 469 a. de J.C., procedente de una familia humilde perteneciente al demo de Alopece. Su madures coincidió con el gobierno de Perícles, época conocida como el siglo de oro de Grecia. Atraídos por el esplendor de Atenas, acudían a ella los personajes más eminentes de la Hélade, llegaban de todas las regiones de la península, se reunían en el ágora de la ciudad, que era el lugar de los grandes foros. Allí hacían demostración de sabiduría, les llamaban, los sofistas. Sócrates se acercaba a ellos para aprender de su ciencia, sin embargo, persuadido de que más bien la negaban, estudió la dialéctica para combatirlos con sus propias armas.
Sócrates, en cambio, no pretendía divulgar ninguna doctrina en especial, por que, según afirmaba insistentemente, lo, único que sabía, era que no sabía nada. Su divisa reproducía la máxima "conócete a ti mismo", inscrita en el frontón del templo de Delfos, en la cual resumió la finalidad fundamental de los estudios filosóficos, es decir, la naturaleza de la virtud y el vicio, el modo conducente a lograr la fuerza del carácter, el dominio de sí, la justicia para con los semejantes y la piedad hacia los Dioses.Nuestro filosofo, que no escribió nada, daba sus enseñanzas paseándose por la plaza publica; trabando conversación con la gente, ponía en juego la ironía, que fingiendo ignorar, interrogaba. Así como la mayéutica o arte de llevar a sus interlocutores a dar por si mismo con la verdad. En sus conversaciones, mas bien que transmitir una verdad, insita a sus discípulos a que indaguen por si mismo, y que en sus reflexiones, aprendan a buscar el camino de la investigación y de la exactitud, si es que esta ultima existiera como verdad absoluta.Así, pues, lo que propiamente constituye la enseñanza socrática es el aprendizaje de un método para buscar la verdad, y su preocupación, es la formación moral del ciudadano. Cree que no hay malos a sabiendas, es decir, que quienes obran mal lo hacen creyendo que es el bien. De aquí que Sócrates considere indispensable la sabiduría para adquirir la virtud. Su misión fue servir de conciencia a la ciudad de Atenas para descubrirles sus vicios e incitarla a la virtud. Se compara con ello con un jinete que espolea a su cabalgadura para hacerlas marchar por el buen camino. Sin embargo, los hombres no gustan de que se les diga la verdad, cuando esta es desagradable.Sócrates se conquistó con su actitud, entre las almas ruines de sus compatriotas. Odios y enemistades que, a la postre fueron el motivo fundamental de su condenación. En efecto, acusado de haber introducido en su patria Dioses nuevos y señalado por sus detractores como corruptor de la juventud, fue enjuiciado y condenado a beber la cicuta, -brebaje venenoso que utilizaban los atenienses para ejecutar a los sentenciados a muerte- después de defenderse en su apología, escrita por Platón y en los últimos momentos de Sócrates, narrados por su discípulo mas ilustre Fedón.El pensamiento Socrático, que tan profunda influencia a ejercido en la filosofía de todos los tiempos, nos es conocido gracias a las obras de Platón y algunos de los escritores de Jenofontes, particularmente los memorables o conversaciones con su maestro, en la que este es presentado como un ciudadano probo y piadoso; La apología, destinada a demostrar la inocencia del filosofo Ateniense y El banquete, relato de una comida durante la cual expone Sócrates su teoría acerca del amor.

Platon:Nació en Atenas probablemente en el año 427 a.C. pertenecía a una familia noble y eran ilustres tanto los ascendientes de sus padres como los de su madre recibió la educación física intelectual de los jóvenes de su época; es posible que haya seguido las lecciones del heraclitano Cratilo. En el año 407 sobrevino el acontecimiento capital de la vida de Platón: su encuentro con Sócrates. El maestro tenía entonces 63 y el alumno 20. Platón debió seguir las lecciones de Sócrates durante ocho años. Poco después de la caída de los Treinta, tres delatores acusan a Sócrates de corromper a la juventud y de no creer en los dioses de la ciudad; condenado a muerte, rehúsa evadirse y bebe la cicuta en el 399. Platón no estuvo presente en los últimos momentos de su maestro, relatados en el Fedón; pero esta escandalosa injusticia debió ser para él el prototipo del acto inicuo contra cuya repetición debía luchar todo filósofo.Puesto que corría el riesgo de ser molestado por su condición de alumno de Sócrates, se refugió Platón enseguida con alumnos, amigos, en Mégara; allí una célebre escuela los acogió en ella entraron en relación con Euclides el Megálico. No se sabe con certeza cuál fue la duración de su estada en Atenas pero alcanzó presumiblemente a tres años. De ahí Platón partió para Africa; se detuvo en Egipto, luego en Cirenaica, donde frecuentó a Aristipo de Cirene y el matemático Teodoro. En este lugar los biógrafos de Platón dan diversas versiones de el orden de sus viajes. Para unos habría regresado directamente a Atenas; para otros se habría dirigido a Italia meridional con el fin de conocer a los pitagóricos y en particular a Arquitas de Tarento. Es probable que en este período de la vida de Platón se sitúa la composición de las siguientes obras: Hippias menor, Alsibíades, Apología, Eutifrón, Critón, Hippias mayor, Cármides, Laques, Lisis, Protágoras, Gorgias y Menón.Alrededor del año 388 abandona Italia (o Atenas según la otra tradición) para dirigirse a Sicilia. Allí, en Siracusa, reina un Griego de modesto origen, Dionisio I el Anciano, quien tiene en jaque a los cartagineses y se ha convertido en el amo absoluto de Sicilia. Su carta es fastuosa; los vicios que en ella reinan, numerosos; mas Dionisio es célebre. Platón intima con Dion, hermano político de Dionisio, quien tiene pretenciones de filósofo y admira a los Socráticos. ¿Qué sucedió en realidad?¿Fustigó Platón las costumbre disoluta de la corte? ¿Desconfió Dionisio de la presencia de este ateniense amigo de su cuñado? No lo sabemos exactamente; pero, sea como fuere, Dionisio obliga a Platón a embarcarse en una nave espartana. Esta embarcación -¿empujada por la tempestad o debido a un plan de Dionisio?- debe hacer escala en la Isla de Egina, a la sazón en guerra contra Atenas, Platón es vendido como esclavo. Por fortuna, Aníceris, a quien había tratado en Cirene, lo reconoce, paga el rescate y lo libera. Platón puede regresar a Atenas en el año 387.El filósofo compra un gimnasio y un parque situado en el noroeste de la ciudad y funda en ese lugar una escuela, la Academia. Se trata de la primera escuela de filosofía organizada como una universidad, con su estatuto, reglamento, alojamiento destinado a los estudiantes, sala de conferencias, museo, biblioteca, etc. De todos los rincones de Grecia y del mundo mediterráneo concurren alumnos a seguir los cursos de Platón. En ésta época, sin duda, escribe El Fedón, El Banquete, El Fredo, El Ion, El Menexeno, El Eutidemo, El Cratilo y comienza La Republica. Hacia el año 367 muere Dionisio I el Anciano, y su hijo primogénito, Dionisio II el joven, asciende al trono; tiene 30 años y carece de mayor experiencia en los negocios públicos. Dion llama inmediatamente a Platón haciéndole ver las perspectivas que se ofrecen para realizar reformas políticas mediante la aplicación de las ideas que le son caras. El filósofo acude y deja a Eudoxio la dirección de la Academia. Dionisio le acoge muy bien y parece mostrarse alumno dócil; sin embargo, muy pronto Dionisio ve en Dion y en el huésped. Destierra a Dion y poco después a Platón, a quien había retenido algún tiempo en condiciones de prisionero.El monarca promete, no obstante, llamar pronto a uno y a otro. Vuelto a Atenas Platón permanece en ella seis años, y compone probablemente el Parménides, el Teeteto, el Sofista, el Político y el Filevo.
En el 361, Dionisio invita nuevamente a Platón. El filósofo retorna con algunos discípulos, deja a Heráclides del Ponto la dirección de la Academia. Quizá Platón defendiera la causa de Dion ante Dionisio. Este, lejos de llamar a su pariente, confiscó sus bienes, obligó a la esposa de éste a casarse con el gobernador de Siracusa y forzó a Platón a permanecer en la residencia que le había asignado. Gracias a la intervención de Arquitas, fue liberado y pudo regresar a Atenas.En cuanto a Dion, termina por reclutar un ejército y embarca con algunos amigos de Platón para tomar a Siracusa por sorpresa. El éxito le acompaña e instaura una dictadura que dura tres años, hasta que finalmente es asesinado por su amigo, el platónico Calipo.El filósofo permaneció en Atenas y debió de morir allí alrededor del 347 a.C.. En este período final de su vida continuó al frente de la Academia y escribió el Timeo, el Critias y Las Leyes, que quedaron inconclusas.
Las obras de Platón
La siguiente clasificación sigue un orden cronológico probable:
Hippias menor, sobre la Mentira, género anatréptico;Alcibíades, sobre la Naturaleza del hombre, género Mayéutico;Apología de Sócrates;
Eutifrón, del la Piedad, género probatorio;
Critón, del Deber, género ético;
Hippias mayor, sobre lo Bello, género anatrépico;
Laques, sobre el Coraje, género mayeutico;
Lisis, sobre la Amistad, género mayéutico;Cármides, sobre la Sabiduría, género probatorio;
Protágoras, sobre los Sofistas, género demostrativo;
Gorgias, sobre la retórica, género refutativo;
Menon, sobre la Virtud, género provatorio;
Fedón, del Alma, género moral;El Banquete, del Amor, género moral;Fedro, de la Belleza, género moral;
Ion, sobre la Ilíada, género provatorio;Menexeno, de la Oración fúnebre, género moral;
Eutidemo, o la Erística, género anatrépico;
Cratilo, sobre la Exactitud de los nombres;
La República, sobre la Justicia, diálogo político;Parménides;Teeteto, sobre la Ciencia, género peirástico;El Sofista, del Ser, género lógico;El Político;Filebo, del Placer, género ético;Timeo;Crítias, o la Atlántida;
Las Leyes, o de la Legislación;Epínomis, o el Filósofo (atribución discutida);Cartas (su autenticidad es muy discutida; es probable, sin embargo, que la carta VII, que nos ofrece numerosos detalles sobre la vida de Platón, sea auténtica).Diálogos dudosos: Segundo alcibíades, Hiparco, Minos, Los Rivales, Teages, Clitofón.Diálogos apócrifos: De lo Justo, De la Virtud, Demódoco, Sísifo, Erixias, Axíocos, Definiciones.
Todas estas obras nos han llegado en manuscritos, los más antiguos de los cuales se remontan a la Edad Media bizantina.Debe añadirse que, desde la Antiguedad hasta el Renacimiento, las obras de Platón fueron comentadas o utilizadas por autores más o menos sagaces.

Aristoteles: nació en Estagira, Macedonia, el año 384 a. de J.C. y murió en 322 a. de J.C. Fue discípulo de Platón y maestro de Alejandro Magno. Creó su "Liceo" que fue tan prestigioso como la "Academia". Su filosofía se caracteriza por ser un movimiento filosófico y científico basado en la experimentación. Concepción revolucionaria. En un panorama filosófico denominado por la ciencia del mundo exterior y la cosmología, creó un concepto de la sociedad, de la realidad y del hombre totalmente diferente. Enfatizó la transformación de su sociedad política porque afianzó la libertad democrática en su obra "Las Constituciones de Atenas", contra Filipo de Macedonia, quien reaccionó ordenando su muerte, ya que vislumbró que la democracia terminaría por derrotar al totalitarismo.En el campo de la metafísica - hasta entonces denominado por Platón - en el que tenía predominio las ideas y por lo tanto el mundo ideal y dialéctico de la lógica y el pensamiento sobre la realidad y la experiencia, él decidió crear bases totalmente diferentes para constituir en ellas la filosofía y la ciencia.Su gran revolución ideológica la hace precisamente en el campo de la teoría del conocimiento. Contra todos los filósofos que presumían la validez del conocimiento, él dice que sin experimentación no hay verdad.Aristóteles da realidad a las ideas entendiéndolas como la esencia de las cosas reales - "Nada hay en la mente que no haya estado antes en los sentidos".Frente a toda metafísica, a la filosofía cosmológica y frente al idealismo metafísico e intelectualista de Platón, la posición de Aristóteles no puede ser más radicalmente distinta.Por la fuerza de su ingenio trascendió su época y se proyecto en el siglo XVII y XVIII, época en que su tesis es sostenida por los empiristas británicos John Locke, George Berkeley y Davis Hume, y en cierto modo también Emmanuel Kant, filósofo alemán creador de la filosofía crítica.Aristóteles inventa el empirismo, pues considera que todas las filosofías y las ciencias tienen que partir de las experiencias, es decir, de todas las sensaciones que nos ofrece el mundo de la percepción y del conocimiento sensible.
El mismo inventó y construyó por primera vez en Occidente casi todas las ciencias naturales más importantes, tales como la física, la química, la geografía y también las ciencias sociales más significativas como la ética, la política y el estudio de la sociedad.En su obra "Organon", desarrolla una lógica y una epistemología que le permiten perfeccionar y alcanzar el conocimiento científico a la vez demostrativo y convalidadamente verdadero.Creó su lógica para garantizarse un acceso sólido del conocimiento a la realidad. Cambió el curso de la filosofía al pensar que las ideas y los pensamientos no eran como lo creyó Platón. Insertó las ideas en el mundo real, tanto las cosas materiales que se ofrecen al conocimiento sensible, como las ideas y conceptos. Desde entonces las ideas no flotan en vacío ideal sino que existen en las cosas mismas de la realidad. Al mismo tiempo que fue el creador del "empirismo epistemológico", fue también gestor del "realismo metafísico". Hay una realidad exterior que puede ser accesible al conocimiento empírico.Aristóteles deja de depender de las ideas y desarrolla su concepción hilemorfista, que consiste en que las esencias o sustancias de las cosas reales tienen una realidad DUAL; ellas son : Materia y Forma y en sus relaciones de unas cosas, causa y/o efecto.Sobre este concepto de casualidad de : "No hay efecto sin causa" y "todo efecto debe ser proporcionado a su causa", se construirá toda la ciencia antigua, moderna y contemporánea.
Sobre el principio de la relación entre materia y forma, se elaboraron la psicología, la sociología y la política, así como, por supuesto, una nueva antropología filosófica. Para la esencia del hombre, el cuerpo es la materia y la forma es el alma.Aristóteles es el inventor, en Occidente, del concepto del alma como primer principio, primera fuerza o energía, que da origen a la vida, a la sensación y a la intelección. La estructura integrada del plano biológico y reflexivo intelectual del hombre de una manera unitaria y teleológica. En virtud de lo cual, todas las partes que constituyen el organismo humano están al servicio supremo, del que éste emplee su finalidad de supervivencia, integridad, perfeccionamiento y desarrollo individual.En lo primero que define a Dios como la "suprema causa" y el "motor fundamental del Universo". Entre sus obras principales, además de la metafísica, como teoría de las causas primeras, está su : "De Anima" o "Del Alma", que es el primer tratado científico de la filosofía y de la psicología. También inventó la lógica o arte y ciencia del pensamiento correcto que distingue los falsos modos de razonar como los Sofismas y los Paralogismos y la falacia comprendida en sus libros.Fue Aristóteles quien introdujo la denominación de Etica para designar lo concerniente a los principios del bien y del mal; y, de "Filosofía Práctica", para la disciplina que dicta las reglas a que debe someterse la conducta humana . Según Aristóteles, la virtud es el objeto de la Etica, mientras que la moralidad lo es de la Filosofía Práctica. Hay, no obstante, confusiones posteriores debidas a las traducción; así por ejemplo, CICERON tradujo la palabra griega "ético" a la latina "moralis", y SENECA llamó a la ética "Philisophia Moralis". Desde entonces aparecen con más frecuencia estos tres nombres : Etica, Filosofía Moral y Filosofía Práctica ç, designando, con leves matices de diferencia, la misma disciplina filosófica. Sin embargo, desde la Antigüedad hasta el presente, la expresión Filosofía Práctica no se refiere exclusivamente a lo ético, sino que abarca también la Política, la Economía y el Derecho.Aristóteles en su obra "Etica de Nicomaco" hizo la primera exposición sistemática de esta disciplina. Considera como cuestión fundamental la del "supremo bien, o sea un bien que se desea por sí mismo y por el cual, a la vez, se desea todos los demás bienes; todos coinciden en que este supremo bien es la felicidad". Pero ¿en que consiste? . Según Aristóteles, la virtud es un modo de pensar y de sentir que se mantiene en el justo medio entre el exceso y el defecto; este justo medio puede ser conocido por la razón, y quien lo conoce, como el sabio, obra en consecuencia y es feliz; pues, la felicidad no es sino la actividad de la vida conforme a la razón.Después de Aristóteles, los Estoicos y los Epicúreos siguen la misma ideas con muy leves innovaciones. Así, los ESTOICOS consideran que la felicidad consiste en la "apatía", o sea el estado de una vida serena, libre de las pasiones que subyugan a los insensatos, y que realizan la acción virtuosa conforme al deber, que es lo mismo que conforme a la razón. Por su parte los EPICUREOS (Seguidores de Epicuro) sostienen que el supremo bien es la felicidad, pero entendida como placer, es decir como diversión, entretenimiento y satisfacción sin impedimentos. Para lograr la felicidad se necesita mantener la buena salud del cuerpo y una "inquebrantable tranquilidad del alma no estorbada por pasiones ni apetitos"; a esto le llamaron "ataraxia", estado parecido al de la apatía, de los estoicos. También reconocen a la razón como el medio de conseguir la felicidad, y por eso, también el sabio representa el ideal de la conducción moral de la vida.